Quién no ha vivido en Berlín: de David Bowie a Harry Styles, la capital atrae a personalidades famosas. No es de extrañar, dada la impresionante programación que Berlín ofrece semana tras semana. Entre las celebridades que han hecho de Berlín su hogar durante un tiempo se encuentra Romy Schneider. La actriz franco-alemana rodó más de 60 películas a lo largo de su carrera y se convirtió en un icono en Alemania gracias a su papel de «Sissi «. Durante una etapa crucial de su vida, vivió en una casa de uno de los barrios más exclusivos de Berlín.
Romy Schneider, un icono no sólo para los berlineses mayores

Romy Schneider vivió una temporada en Berlín-Grunewald desde finales de 1966, concretamente en la Winklerstraße 22 , donde residió con su primer marido, el director y actor Harry Meyen, y su hijo David Christopher.
Su traslado a Alemania es casi histórico, al menos según algunos fans. Romy Schneider regresó a Alemania tras su famosa «fuga» a París. En París había intentado alejarse de su imagen de «Sissi«, cosa que no consiguió hasta el final de su vida.
Su matrimonio con Harry Meyen fue un nuevo comienzo para ella, al igual que la casa de Grunewald. Quería construir una vida familiar estable en Alemania, pero finalmente no se materializó a largo plazo. Su matrimonio terminó nueve años después. Su camino condujo a Romy Schneider de vuelta a Francia para siempre. Los últimos años de su vida estuvieron marcados por duros golpes del destino, como el suicidio de su ex marido y el accidente mortal de su hijo.
Una villa como su vida: Lujosa y nostálgica

Hoy, la casa de la calle Winklerstraße 22 es un lugar nostálgico. Varias visitas guiadas para turistas pasan por ella y dan una idea de la vida de clase media de Romy Schneider en Berlín. Para los fans, es un testigo mudo de una época perdida de una gran estrella.
Al mismo tiempo, se caracteriza por el lujo. Era una villa del prestigioso estilo del barrio de villas de Grunewald. De hecho, Grunewald es uno de los barrios residenciales más caros de Alemania. Hoy en día, las villas de esta zona suelen alcanzar precios de venta de dos dígitos de millón. Aunque Romy Schneider buscaba una vida «normal», su estilo de vida era difícilmente comparable al de otros ciudadanos.
La actriz sigue siendo una leyenda del cine, probablemente precisamente por su trágica vida. Su vida cotidiana entre el glamour, las aspiraciones artísticas y la tragedia personal ha conformado el mito de Romy Schneider hasta nuestros días. La villa es una prueba real de su efímera felicidad.