¿Vuelves a sentir la necesidad de recargar energías en la naturaleza? No hay problema: a un paso de Berlín te esperan numerosos destinos impresionantes. Desde extensos parques de castillos con ambiente mediterráneo hasta ciudades insulares que te alejan por completo del bullicio y están casi totalmente rodeadas de agua. Brandeburgo es tan rico en parajes naturales que a menudo el dilema es más bien por dónde empezar que si hay algo que descubrir. Y hoy no os lo ponemos más fácil, al contrario: tenemos una nueva recomendación secreta para vosotros. El Tegeler Fließ es uno de los espacios naturales más impresionantes del norte de Berlín y Brandeburgo, y sorprende con un paisaje que, en algunos tramos, casi irradia una amplitud alpina .

En lugar de bosques densos, aquí predominan prados abiertos, humedales y cursos de agua, que le dan a la zona una tranquilidad y una amplitud especiales. El Tegeler Fließ se extiende entre el distrito berlinés de Reinickendorf y los alrededores de Brandeburgo hasta llegar al espacio natural del Parque Natural de Barnim. Se trata de un pantano de llanura, es decir, un humedal atravesado por un pequeño curso de agua que se extiende a lo largo de varios kilómetros. El resultado es una mezcla inusual de paisaje pantanoso del norte de Alemania y una amplitud casi montañosa.
Una característica especial del Tegeler Fließ son los búfalos de agua, que se utilizan aquí específicamente para el cuidado del paisaje. Al pastar, mantienen las zonas despejadas, evitan que el paisaje pantanoso se cubra de maleza y, al mismo tiempo, fomentan la biodiversidad de la zona. Así se crea precisamente ese paisaje original y ligeramente salvaje que hace que el Tegeler Fließ sea tan especial.

Otro punto destacado son las pasarelas de madera que atraviesan el humedal. Conducen directamente a través del paisaje pantanoso, permiten el acceso sin perturbar la delicada naturaleza y ofrecen continuamente nuevas perspectivas sobre el agua y los prados. Estas pasarelas son especialmente atractivas desde el punto de vista fotográfico, ya que aportan líneas claras al paisaje y crean perspectivas que, de otro modo, apenas se encuentran.
El Tegeler Fließ destaca menos por sus atracciones concretas que por su efecto global. Prados extensos y casi infinitos, tranquilas superficies de agua con reflejos y esa rara mezcla de silencio, naturaleza salvaje y amplitud caracterizan el ambiente. Especialmente a primera hora de la mañana o al atardecer se crea un ambiente casi meditativo que distingue claramente este lugar de los típicos parques berlineses.