¿Naturaleza en pleno centro de Berlín? Claro que hay algunos parques conocidos y oasis verdes. Pero Berlín no es precisamente una de las ciudades más naturales del mundo. Por eso son aún más impresionantes los lugares que nos hacen sentir que estamos muy lejos. El Eichwerder Steg es uno de ellos. Situado al norte de Berlín (Reinickendorf), te da la sensación de estar en un paisaje de pantanos y marismas vírgenes. Forma parte de la reserva natural Tegeler Fließ y está considerado uno de los miradores naturales más bonitos de la ciudad.
Un paisaje de pantanos con estrellas ocultas

El Tegeler Fließ es un vestigio de la última glaciación y ha sido modificado a lo largo de los siglos por el drenaje y la agricultura. Es uno de losespacios naturales más impresionantes del norte de Berlín yBrandeburgo. Desde la década de 1990 se está trabajando para restaurar el estado original de la marisma .
Desde 2015 cuentan con una ayuda muy especial: como las máquinas convencionales se hundirían en el suelo blando, se utilizan búfalos de agua. Estos bovinos asiáticos se sienten especialmente a gusto en el barro, controlan la maleza de forma natural y se han convertido en las estrellas secretas de la zona.
Observación de la naturaleza a cámara lenta

Con una longitud de unos 145 metros, el Eichwerder Steg te lleva sin mojarte los pies directamente sobre la delicada turbera baja. Así te ofrece una perspectiva de la flora y la fauna que normalmente permanece oculta.
Desde el Eichwerder Steg se divisan extensos cinturones de juncos y extensiones de agua abiertas. Con un poco de suerte, se puede ver a los búfalos de agua pastando justo al lado o debajo del puente. El lugar es además un paraíso para los ornitólogos, ya que aquí anidan especies de aves poco comunes como el martín pescador, el alcaudón común o el avetoro.
El silencio del valle del Fließ, solo interrumpido por el graznido de las aves acuáticas o el susurro lejano de los árboles, convierte al Eichwerder Steg en un destino perfecto para todos aquellos que buscan una escapada rápida del asfalto berlinés. Y todo ello sin alejarte mucho de los límites de la ciudad.