En lo que respecta a la gastronomía asiática, Berlín tiene desde hace tiempo mucho más que ofrecer. Desde el recién inaugurado Asiamarkt, con tres plantas —el mayor de su tipo en la ciudad— hasta un brunch chino de tipo «todo lo que puedas comer» por solo 18,90 €. La oferta para los fans del ramen también es amplia, pero, como suele ocurrir, hay que saber dónde está lo realmente bueno. Con una nueva recomendación en la Guía Michelin, ahora hay un sitio que no te puedes perder. El restaurante de ramen Fukagawa Ramen XBerg, en Kreuzberg, ha sido incluido por primera vez y, por lo tanto, se cuenta oficialmente entre los locales más interesantes de la ciudad para disfrutar de ramen y cocina japonesa moderna.

La cocina de Fukagawa Ramen XBerg se basa en el ramen japonés clásico, pero se complementa con influencias modernas y creativas, típicas de la escena gastronómica berlinesa. El enfoque está claramente puesto en la calidad, los sabores intensos y una carta deliberadamente reducida. El concepto fue desarrollado por Leonardo Tsubasa Donati, cuyo sello personal se refleja claramente en la combinación de cocina tradicional y experimental , sin perder por ello la armonía.
Destaca especialmente el Shoyu Truffle Ramen, que convence con un caldo rico y terroso y un umami intenso . Los fideos tienen una consistencia agradable y ligeramente al dente, mientras que la trufa, como toque moderno, aporta una nueva dimensión de sabor. Aunque el plato no es clásico, funciona sorprendentemente bien. Las gyoza veganas también son un imprescindible, ya que, a pesar de ser de origen vegetal, convencen plenamente por su sabor.

El restaurante destaca por su interior minimalista y prescinde deliberadamente de adornos superfluos. El ambiente es tranquilo y sobrio, aunque el local suele estar lleno y tiene mucha demanda. En general, la experiencia recuerda a una mezcla entre un clásico bar de ramen de Tokio y la estética de diseño moderno berlinés.
La nueva recomendación de la Guía Michelin hace que esta tendencia sea especialmente interesante. Aunque en Berlín hay numerosos locales de ramen, solo unos pocos aparecen en la guía. Fukagawa demuestra así que las interpretaciones modernas pueden ser tan relevantes como los enfoques tradicionales, y que la innovación en la cocina cobra cada vez más importancia.