En la temporada cálida, cuando hacemos excursiones fuera de Berlín, no solo queremos descubrir lugares históricos por dentro, sino también disfrutar de la naturaleza y de las temperaturas veraniegas . Para ello, los parques de los castillos y los extensos jardines son ideales. Y precisamente en esta categoría tenemos hoy un auténtico secreto para ti: el Findlingspark Nochten es uno de los parques paisajísticos más surrealistas de Alemania y parece casi una mezcla entre una instalación artística, un jardín botánico y un mundo de fantasía.

Por todo el Findlingspark Nochten hay repartidos unos 7000 enormes cantos rodados de la Edad de Hielo. Estas rocas, llamadas «glaciales», fueron transportadas hace miles de años por los glaciares hasta Europa Central y descubiertas más tarde en la región de Lausitz. Hoy en día forman la base de un parque paisajístico totalmente artificial.
El parque, de unas 20 hectáreas, se creó sobre una zona de mina a cielo abierto recuperada. Donde antes la extracción de lignito marcaba el paisaje, hoy se encuentra un enorme mundo de jardines y rocas con senderos sinuosos, estanques, jardines de brezo, puentes, pequeñas colinas y paisajes rocosos monumentales. Es precisamente este contraste lo que hace que el lugar sea tan fascinante: un antiguo paisaje industrial transformado en una obra de arte natural casi de cuento de hadas.
Especialmente impresionante es la variedad de las diferentes zonas del jardín. Entre las gigantescas rocas de la Edad de Hielo descubrirás rododendros en flor, secciones de jardín de inspiración japonesa, pequeños cursos de agua, amplias extensiones de brezal y sinuosos senderos que se adentran en este extraordinario paisaje. Una y otra vez se abren miradores con vistas a extrañas formaciones rocosas que hacen que el parque parezca casi irreal.

Especialmente con niebla, a la cálida luz del atardecer o durante la floración de los rododendros, el parque adquiere un ambiente extremadamente fotogénico. Visualmente, el parque destaca mucho de los destinos turísticos típicos de Brandeburgo o Sajonia. En lugar de cascos antiguos medievales, castillos o casas con entramado de madera, allí te espera un paisaje casi surrealista de geología inusual, arquitectura de jardines artística y transformación postindustrial. Es precisamente esta mezcla de naturaleza, diseño y una estética casi de ciencia ficción lo que hace que este lugar sea tan especial.
Esto hace que la propia Lausitz resulte cada vez más interesante como destino turístico. El parque simboliza el cambio de la región: alejarse de la extracción de lignito y acercarse a la naturaleza, la cultura y proyectos paisajísticos extraordinarios.