A solo unos pasos de la ciudad, y ya empiezan las verdaderas aventuras. Desde la mayor colección de rosas del mundo hasta uno de los castillos más antiguos de Brandeburgo: en los alrededores de Berlín hay un destino para todos los gustos, y sin necesidad de hacer largos viajes. Una naturaleza impresionante, idílicos paisajes lacustres y una arquitectura espectacular y centenaria te esperan a cada paso. ¿Aún no has tenido suficiente? Entonces nuestra nueva recomendación te vendrá como anillo al dedo: la Torre de Stolpe, también conocida como «Grützpott» , es uno de los edificios medievales más impresionantes de Brandeburgo y, al mismo tiempo, uno de los miradores más espectaculares de la región de Uckermark.

Se encuentra en la localidad de Stolpe, cerca de Angermünde, sobre el valle inferior del Oder, y lleva más de 800 años marcando el paisaje de la región. Con un diámetro exterior de 18 metros, la torre es probablemente la torre defensiva más ancha de Alemania. Alcanza una altura de unos 25 metros, tiene unos cimientos de unos diez metros de profundidad y muros de más de seis metros de grosor en la parte inferior. La construcción se erigió en el último tercio del siglo XII, lo que la convierte en una de las torres defensivas más antiguas que se conservan en Brandeburgo.
La torre se construyó como parte de uncomplejo fortificado para proteger la región del Óder. En aquella época, la zona estaba bajo una fuerte influencia danesa, por lo que los historiadores suponen que en su construcción participaron arquitectos daneses. El complejo servíapara controlar importantes rutas comerciales y proteger la frontera. Ya antes de la construcción del castillo, en el mismo lugar se encontraba una fortificación eslava de los siglos VII y VIII.
La torre debe su peculiar apodo, «Grützpott», a una leyenda local. Según cuenta la tradición, el castillo fue asediado en su día por unos campesinos. Cuando a los defensores se les acabó la munición, se dice que lanzaron gachas calientes sobre los atacantes. Al parecer, un herrero gritó entonces: «Den Grützpott war’n wi bald utschüren» (Pronto vaciaremos la olla de gachas), antes de que los asediadores derribaran la puerta de la torre. Desde entonces, la torre se conoce popularmente como «Grützpott».

Hoy en día, los visitantes pueden volver a visitar la torre tras una profunda rehabilitación que se completó en 2008. Entre los puntos destacados se encuentran una moderna escalera de caracol, la antigua mazmorra con el llamado «Angstloch» (agujero del miedo), estancias históricas, una exposición sobre la historia de Stolpe y la plataforma de mirador en la azotea. Desde allí se disfruta de una amplia vista sobre el valle del Bajo Oder y el paisaje circundante de la región de Uckermark.