
El año pasado, una taza de vino caliente en la Gedächtniskirche costaba entre seis y siete euros. La subida de precios se justifica por el encarecimiento de la energía, el aumento de las tarifas de las casetas y el incremento de los gastos de personal. Sin embargo, se observa que los precios siguen siendo significativamente más bajos en los mercados navideños nuevos o menos establecidos. En el «Berliner Wintertraum» de Treptow-Köpenick se puede comprar vino caliente por unos cuatro euros. El mismo precio se puede encontrar en el «Mercado navideño de las 100 estrellas», en la estación de Friedrichstraße. En el «Lichtenberger Winterzeit» de la Landsberger Allee, el vino caliente cuesta sólo 50 céntimos más. Mercados como el de Navidad del palacio de Charlottenburg, el «Winterwelt» de la Potsdamer Platz y el «Winterfilmfest im Nikolaiviertel» están en el centro del campo; aquí se pagan unos cinco euros. En el «Christmas Magic» de Gendarmenmarkt, los precios oscilan entre cinco y 5,50 euros.
En general, los precios han subido este año en todas las grandes ciudades alemanas y, sobre todo, en los mercados turísticos más populares, pero en ningún sitio el vino caliente es tan caro como en Berlín. En el Este, en cambio, la situación es más estable: En Zwönitz y Annaberg-Buchholz, en los Montes Metálicos, todavía se puede conseguir vino caliente por 3,00 y 3,50 euros, respectivamente.