A medida que vuelven a subir las temperaturas, también aumentan nuestras ganas de actividades al aire libre, de divertirnos nadando y simplemente de pasar tiempo al aire libre. Aunque todavía es verano y a algunos nos quedan unos días de vacaciones, podemos recomendarle algunos parques acuáticos estupendos en España y Portugal: allí el tiempo casi nunca es una locura. Sin embargo, si prefiere quedarse en Berlín, en nuestro resumen encontrará estupendos parques en Berlín y sus alrededores. Sin embargo, entre las zonas de ocio y diversión de Berlín falta un verdadero punto culminante: Spreepark Berlin. Actualmente está siendo sometido a una profunda restauración, que puede llevar algún tiempo, pero que promete grandes cosas. En tiempos de la RDA, atraía a cerca de 1,7 millones de visitantes al año y era un auténtico hito con su noria de 45 metros de altura.

Historia del Spreepark
El parque se inauguró en 1969 con el nombre de «Kulturpark Plänterwald» y abarcaba 29,5 hectáreas: era el único parque de atracciones permanente de la RDA. Tras la reunificación en 1991, fue remodelado bajo la dirección de Norbert Witte para convertirlo en un parque de atracciones orientado al oeste, con paisajes acuáticos, montañas rusas, un pueblo occidental y otro inglés, así como un concepto de entrada. Sin embargo, las cifras de visitantes de la época de la RDA (alrededor de 1,7 millones anuales) no pudieron mantenerse: en 2001, el parque sólo tuvo unos 400.000 visitantes. Las elevadas deudas condujeron finalmente a la insolvencia y al cierre definitivo en 2002. Witte envió seis atracciones a Perú y el parque se deterioró rápidamente. Entre 2009 y 2014, hubo visitas guiadas y eventos ocasionales, incluido el Café Mythos, una pequeña cafetería de excursiones en el Spreepark. En 2014, la ciudad de Berlín se hizo cargo oficialmente del lugar.

Restauración y concepto de futuro
Desde 2016, el proyecto está en manos de la empresa estatal Grün Berlin GmbH, con el objetivo de transformar el Spreepark en un parque cultural y natural. Las obras comenzaron en 2020: La famosa noria de 45 metros de altura se envió a Polonia para su restauración; solo esta medida costó unos 6,4 millones de euros. En mayo de 2023 se inauguró la Eierhäuschen con cervecería al aire libre (aprox. 6.500 m², 360 plazas), parque infantil y cafetería, lo que supuso el primer signo visible de la vuelta al uso del Spreepark.
El año pasado siguieron otras obras, como el nuevo embarcadero, la ampliación de la red de senderos y el inicio de los trabajos de cimentación de la noria. Desde abril de este año se están llevando a cabo obras de renovación a gran escala, incluida la reconstrucción de la noria. La finalización del nuevo parque está prevista para 2026-2027. El futuro Spreepark ya no será un parque de ocio clásico, sino un espacio para el arte, la cultura, la naturaleza, la historia y la aventura. El presupuesto inicial incluye 45 millones de euros, pero los costes totales podrían ascender finalmente hasta 70 millones de euros.