A unos 35 minutos de Berlín hay una ruta de senderismo de 9 km que une dos lagos —uno de aguas cristalinas y otro pantanoso—, praderas arenosas secas poco comunes y un puente levadizo histórico.
El otoño llama a la puerta y, con él, empieza la época de nuevas actividades de ocio de temporada. Además de las exposiciones de calabazas, por supuesto, también forman parte de ello las largas caminatas...