En una comunidad al este de Berlín, a unos 25 kilómetros, se encuentra la abandonada planta química de Rüdersdorf, que hoy se considera un fascinante lugar perdido y es testigo de más de 100 años de historia industrial alemana, además de desempeñar un importante papel para Hollywood. Fue fundada en 1899 por C.O. Wegener. En la década de 1950 se reconvirtió a la producción de fertilizantes fosfatados. Tras la reunificación, la producción se redujo gradualmente hasta el cierre definitivo de la planta en 1999. Así pues, sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial, a la época de la RDA y al periodo de reunificación. Hoy, la planta química ha adquirido un aspecto que la hace destacar entre los lugares perdidos de Berlín, como el «hospital zombi», un consulado fantasma y un laboratorio de alta seguridad.

Planta química de Rüdersdorf: decorados de Hollywood entre las ruinas
No muy lejos de Berlín, ya te hemos presentado un sanatorio abandonado donde se rodaron escenas de la película de Hollywood «El pianista». Pero los lugares perdidos de los alrededores de la capital tienen aún más que ofrecer: La planta química de Rüdersdorf también sirvió de telón de fondo para «Los juegos del hambre: Sinsajo – Parte 2», sobre todo para las escenas del Distrito 8 en las que Katniss y Gale llevan a cabo un ataque contra una aeronave del Capitolio. El telón de fondo industrial postapocalíptico encajaba perfectamente con la atmósfera distópica de las escenas del «Capitolio».
Muchos tejados derruidos, ventanas desaparecidas, suelos cubiertos de musgo, plantas y óxido. Cintas transportadoras, hornos rotatorios, tanques y sistemas de tuberías se desintegran lentamente, mientras que numerosas paredes están cubiertas de grafitis. Así es como se presenta hoy la planta química de Rüdersdorf, y es precisamente este telón de fondo el que también ha resultado útil para otras producciones de Hollywood. En «The Monuments Men» (2014) se mostraron las plantas y almacenes industriales destruidos, cuyas monumentales salas e interminables pasillos encajaban a la perfección con la estética de la Segunda Guerra Mundial. En la película de acción «Enemigo a las puertas» (2001), partes de la planta química también sirvieron como representación de las ciudades en la Segunda Guerra Mundial.

El acceso al emplazamiento está oficialmente prohibido: los visitantes deben ser conscientes de los peligros que entrañan. Cabe esperar edificios inestables, sustancias tóxicas y posibles precauciones de seguridad. Por lo tanto, sólo se recomienda el acceso con el equipo adecuado y suficiente experiencia.