El cambio de año después de 2026 se acerca y traerá algunos cambios para los berlineses. Si bien podemos esperar un aumento de nuestras carteras -debido al aumento del salario mínimo, por ejemplo-,las nuevas obras en la red ferroviaria volverán a exigir nuestra paciencia. Pero las compras por Internet también están a punto de cambiar: un nuevo impuesto de la UE apunta a las importaciones baratas procedentes del extranjero. ¿Qué nos espera exactamente?
El fin de las ofertas baratas: los paquetes procedentes de China serán mucho más caros

Los Estados miembros de la UE han acordado una medida drástica: A partir del verano de 2026, habrá que pagar un impuesto a tanto alzado de 3 euros por cada paquete pequeño importado a la Unión Europea desde fuera de la UE. El cálculo se basa en los grupos de productos del paquete. Por ejemplo, si se envían dos camisetas juntas, se cobrará una tasa única adicional de 3 euros. Sin embargo, si en el mismo paquete hay una prenda de vestir y un electrodoméstico de cocina, el recargo se duplica a 6 euros, ya que se ven afectadas dos categorías diferentes.
Pero eso no es todo: a este recargo a escala de la UE pueden añadirse tasas administrativas nacionales adicionales. Otra fecha límite importante es julio de 2028, cuando se suprimirá por completo el anterior límite de 150 euros libre de impuestos, lo que significa que se aplicarán los derechos de aduana ordinarios a todas las mercancías. Para los operadores de plataformas de bajo coste como Shein o Temu, esto significa el fin de su anterior política de precios.
Centrarse en la equidad y la protección del medio ambiente

Hay un objetivo estratégico detrás de la decisión de la UE. Se trata de crear unas condiciones competitivas justas para el comercio europeo y garantizar el cumplimiento de las normas de calidad. Al mismo tiempo, se quiere poner fin a la enorme carga ecológica. Las mercancías baratas provocan gigantescas cantidades de CO₂ debido al envío masivo individual por avión. A esto se añaden montañas de residuos de envases y chatarra textil de baja calidad, que causan daños masivos al medio ambiente.
¿Qué significa esto para nosotros?
Alemania es uno de los mayores mercados para las tiendas de descuento chinas. Así que, a partir del año que viene, quienes hagan pedidos allí con regularidad tendrán que rascarse más el bolsillo. Como un paquete típico suele contener artículos de muchas categorías diferentes, el precio total podría aumentar hasta un 50% debido al nuevo impuesto y a los gastos de manipulación adicionales.
El anterior modelo de negocio, consistente en transportar directamente desde China los artículos más pequeños por unos pocos euros , dejará de ser rentable debido a las tasas fijas de 3 a 7 euros. Cabe suponer que las plataformas repercutirán estos costes adicionales directamente a los consumidores. Los expertos pronostican ya una caída de los pedidos desde Alemania de alrededor del 20%. El nuevo impuesto de la UE es una oportunidad para que los minoristas locales vuelvan a ser competitivos, y una razón para que todos compremos menos ropa transportada por medio mundo en condiciones dudosas.