La cultura de club de Berlín es única en el mundo. Clubes de renombre como Berghain, KitKat, Sisyphos, Wilde Renate o ://about blank -y la lista sigue y sigue- ofrecen noches inolvidables cada fin de semana. Pero el techno en Berlín ya no se limita a las salas cerradas: Se puede escuchar en lugares emblemáticos como una antigua estación de escucha de la NSA, y ya hay planes para nuevos ritmos incluso en estaciones de metro. La escena electrónica de la ciudad se reinventa constantemente y no deja de sorprender con nuevos conceptos, como el proyecto del colectivo Khisdapaze, que, junto con Clubcommission Berlin, ofrecerá nueva música, mercados y operaciones de club en el aeropuerto de Tegel a partir de la primavera de 2026.

El concepto prevé convertir parcialmente el emplazamiento del antiguo Aeropuerto de Tegel (TXL) en un nuevo centro cultural. El colectivo Khisdapaze ocupará un espacio en el antiguo edificio de restauración y la antigua cantina de carga del aeropuerto. Para el proyecto, se han asociado con Clubcommission Berlin para poner en marcha un variado programa de cultura, mercados y discotecas permanentes a partir de la primavera de 2026.
El programa no sólo se centrará en la música y las noches de club, sino también en proyectos culturales y sociales. La primera fiesta al aire libre ya tuvo lugar el 27 de septiembre, con música en directo, sesiones de DJ, un programa escénico humorístico, puestos de comida vegetariana, bebidas, zonas chill-out y mucho más. De este modo, la toma de control de TXL ya ha comenzado este año y se ampliará el año que viene con una operación de club permanente. Y el concepto encaja a la perfección en Berlín: se transforma un gran espacio industrial o infraestructural, como ya han hecho muchos de los clubes techno más conocidos de la ciudad. Lugares que antes estaban destinados a cualquier cosa menos a la vida nocturna se han convertido en centros de la cultura de club. Por ejemplo, el club más famoso de la ciudad, que pasó de ser una antigua central de producción combinada de calor y electricidad a convertirse en una catedral del techno.
Así pues, el proyecto de Tegel tiene un enorme potencial en una capital que vive de su estética cruda y urbana. Con el nuevo concepto del aeropuerto de Tegel, la vida nocturna se fusiona con los formatos diurnos y de uso temporal, y esto es precisamente lo que hace tan apasionante el lugar. ¿Se convertirá TXL en el nuevo lugar para los aficionados al techno a partir del año que viene? Sigue siendo apasionante y, como siempre, le mantendremos informado.