La época de la RDA no queda tan lejos, como demuestran muchos lugares de Berlín. Y, por supuesto, en toda la zona hay lugares históricos que nos transportan a tiempos pasados. Así que si quieres aprovechar una excursión de un día para aprender algo sobre la historia alemana, el Museo de la Aviación de Finowfurt es el lugar ideal. En el recinto de un antiguo aeródromo militar soviético se encuentra hoy uno de los lugares de exposición más grandes y auténticos de la historia de la aviación y la tecnología en Alemania.
Aviones de combate de la RDA

Como ya se puede intuir, la historia del lugar está profundamente arraigada en los conflictos militares del siglo XX. Originalmente se construyó en la década de 1930 como aeródromo industrial. Sin embargo, tras la Segunda Guerra Mundial, el Ejército Rojo se hizo cargo del lugar y lo convirtió en una de las bases más importantes de las fuerzas aéreas soviéticas en la RDA.
Durante décadas estuvieron estacionados aquí aviones de combate destinados a defender la puerta de entrada a Berlín en caso de emergencia. Tras la retirada de las tropas a principios de la década de 1990, un grupo de activistas salvó el recinto del abandono. Crearon una colección que hoy sirve a la vez de monumento conmemorativo y de exposición tecnológica.
Descubre de cerca la tecnología aeronáutica histórica
Hoy puedes visitar este lugar histórico. En el Museo de Aviación de Finowfurt, décadas de aviación cobran vida. En el extenso recinto exterior, que en su día sirvió como puesto avanzado estratégico durante la Guerra Fría, se exhiben diferentes aeronaves, desde planeadores hasta cazas interceptores supersónicos.
Paseas por las antiguas pistas de despegue y ves los aviones y vehículos en un estado que refleja su largo servicio. ¡El museo tiene un auténtico aire de «lugar abandonado»! Está abierto de abril a octubre, y la entrada para adultos cuesta 8 euros.
Además de la aviación, también hay una colección de vehículos de la RDA, tanques y tecnología de bomberos. Eventos regulares como el «Ostfahrzeugtreffen» o espectáculos aéreos convierten este tranquilo recinto en un lugar lleno de vida varias veces al año.