
El lago Senftenberger See se encuentra en el sur de Brandeburgo, en la Baja Lusacia, en el distrito de Oberspreewald-Lausitz, alrededor de la ciudad de Senftenberg. Cabe destacar que no se trata de un lago natural, sino de un lago artificial creado a partir de una antigua mina de lignito a cielo abierto. Durante muchas décadas, el paisaje alrededor de Senftenberg estuvo fuertemente marcado por la extracción de lignito. En la región se encontraba la mina a cielo abierto de Niemtsch, en la que se extraían grandes cantidades de lignito. Después de que se suspendiera la extracción en la década de 1960, se comenzó a inundar de forma selectiva la enorme mina a cielo abierto. De este modo, se fue creando poco a poco el lago Senftenberg, que ya en 1973 se abrió parcialmente para fines turísticos. Esto lo convierte en uno de los primeros lagos artificiales de este tipo en Alemania y, al mismo tiempo, en el punto de partida para el desarrollo del actual paisaje lacustre de Lusacia.
Con una superficie de unas 1300 hectáreas, es decir, unos 13 kilómetros cuadrados, el lago Senftenberg es uno de los lagos artificiales más grandes de Alemania. Su costa mide unos 18 kilómetros y, en su punto más profundo, el lago alcanza una profundidad de unos 25 metros. En total, contiene unos 80 millones de metros cúbicos de agua. Destaca especialmente la gran isla situada en el centro del lago: tiene una superficie de unas 250 hectáreas y está totalmente protegida como reserva natural.

Hoy en día, el lago Senftenberg es una importante zona de ocio y recreo. A lo largo de la orilla hay varias playas de arena, entre ellas zonas nudistas, campings, complejos turísticos y pequeños puertos. Los visitantes pueden bañarse, navegar, hacer surf, remar o dar un paseo en barco por el lago. Los pescadores también encuentran buenas condiciones, ya que en el lago viven, entre otros, luciopercas, lucios, anguilas y percas. Además, hay un carril bici que recorre todo el lago, muy popular entre los ciclistas y los senderistas. Desde 2007, el lago también es oficialmente navegable, aunque las embarcaciones a motor tienen una velocidad limitada.