Después del mercado navideño de Stranger Things, un mercado en el antiguo aeropuerto e incluso un espeluznante mercado navide ño, ¿cree que lo ha visto todo? Pues se equivoca. Berlín sorprende todo el año, pero en invierno, la ciudad saca un comodín especial y ofrece mucho más que el habitual mar de parques de luces y pistas de hielo. El Holzmarkt de Heissa no sólo le invita a sacar partido a su dinero en términos culinarios -con vino caliente casero y delicias de todo el mundo-, sino también a sumergirse en un universo de experiencias estrafalarias. No en vano, este mercado navideño lleva el nombre de «Heissa»: Con barriles de fuego, obras de artistas, un barco sauna y un jacuzzi al aire libre, el calor está garantizado, en el mejor sentido de la palabra.

Para quien se pregunte qué es un barco sauna: es una sauna tradicional de leña construida sobre un barco que flota en el agua. El equipamiento incluye aceites de sauna, un altavoz Bluetooth para la música, toallas, albornoces, zapatillas opcionales, así como aperitivos y fruta fresca. Este domingo puede pasarse por el Holzmarkt de Heissa y experimentar por primera vez la Saunaboot en el Holzmarkt: una oportunidad ideal para calentarse y relajarse por completo.