Lenta pero inexorablemente, el invierno se acerca y con él la Navidad. Ya han abierto los primeros mercados y los supermercados están repletos de pan de jengibre y polvorones. Es esa época especial del año en la que algunas cosas simplemente pertenecen: Las luces parpadeantes y el patinaje sobre hielo, por ejemplo. Esto también lo sabe el romántico de la Navidad Christopher Bauder, que ha creado un auténtico paraíso invernal de 250.000 luces en el centro de Berlín con su nueva instalación artística FOREST – WINTERLIGHTS. Aquí no sólo podrá admirar el resplandor, sino también deslizarse por la luz sobre patines de hielo y vivir el poético paisaje forestal como en una película.

El artista berlinés de la luz y los medios Christopher Bauder ha creado un paisaje luminoso como salido de un cuento de hadas en una superficie de 1.000 metros cuadrados. El espectáculo artístico tiene lugar en la monumental nave de transformadores (Köpenicker Chaussee 46, 10317 Berlín), que no se reabrió hasta marzo de 2025. Dark Matter es conocida por sus espectaculares experiencias de luz y arte, pero ésta es algo muy especial: una pista de patinaje sobre hielo le llevará a través de la magia. La instalación FOREST – WINTERLIGHTS es la actividad perfecta para la familia y los amigos en esta mágica época del año, en la que sentimos tanto calor a pesar del frío. El paisaje forestal creado por Bauder consta de unos 600 árboles flotantes y más de 250.000 luces que crean una atmósfera de ensueño a través del color, el brillo y el reflejo.

Aquí no solo cobra vida el espíritu navideño, sino que también sentimos el calor, la seguridad y el amor de la época festiva suavemente bajo nuestra piel. FOREST – WINTERLIGHTS es una experiencia que apela a todos los sentidos y nos transporta a mundos lejanos con su poética puesta en escena. Los días grises de invierno, las manos heladas y los días cortos: todo eso se olvida aquí. La estación contemplativa adquiere un nuevo significado en FOREST, que nos hace sentir como en casa. Los abetos invertidos no son casualidad: se remontan a una antigua tradición de Europa del Este y partes de Alemania. Se creía que simbolizaban la vida, la esperanza y la protección frente a las fuerzas oscuras. Aquí, estas antiguas costumbres se fusionan con un innovador arte de la luz para crear un ritual moderno lleno de magia.
En ciclos de 45 minutos, podrá perderse en una narración de luz y sonido. No sólo le encantará visualmente, sino también acústicamente: la banda sonora del músico holandés Chris Kuijten le transportará a mundos esféricos de sonido en los que podrá perderse por completo. Y una atracción especial: una pista de hielo de 400 m² en la que podrá alquilar patines y deslizarse por el resplandeciente país de las maravillas invernal. Vino caliente, ponche sin alcohol y pequeñas especialidades de temporada completan esta experiencia única.