¿Te apetece salir de Berlín y disfrutar de la naturaleza? ¿Qué tal una escapada de fin de semana a Kromlau? Kromlau es una pintoresca localidad del municipio de Gablenz, en la Alta Lusacia sajona, justo en la frontera con Polonia. El lugar es conocido sobre todo por su parque de cuento de hadas y el famoso puente Rakotz (Puente del Diablo), pero también te esperan maravillosas rutas de senderismo en este fantástico entorno.
Kromlau parece sacado de un cuento de hadas. Este pequeño pueblo pertenece al municipio de Gablenz y es conocido mucho más allá de las fronteras de Alemania. La localidad debe su fama sobre todo al parque de azaleas y rododendros, de 200 hectáreas. Este se cuenta entre los jardines más importantes de Europa Central.
El Puente del Diablo, el punto de interés más destacado de Kromlau

El corazón indiscutible y el símbolo más famoso del parque es el puente Rakotz, al que a menudo se le conoce como el Puente del Diablo. Se construyó ya a mediados del siglo XIX con enormes piedras de basalto, aunque estas tuvieron que ser transportadas con gran esfuerzo desde lugares lejanos. El puente se diseñó principalmente como un elemento arquitectónico que solo servía para resaltar la belleza natural y crear así un punto de interés romántico en el parque. Sin duda, el entonces terrateniente Friedrich Hermann Rötschke lo consiguió.
Lo más impresionante de la arquitectura del Puente del Diablo es su curvatura precisa. Cuando el nivel del agua está en calma, la estructura forma, junto con su reflejo en el lago Rakotz, un anillo de piedra perfectamente circular. Debido a este fenómeno óptico, el puente cautiva cada año a miles de fotógrafos y viajeros, por lo que se considera un motivo ideal para las redes sociales. Tras una costosa restauración llevada a cabo entre 2018 y 2021, el monumento vuelve a brillar hoy en día con todo su esplendor místico.
Qué más hay por descubrir

Pero Kromlau tiene más que ofrecer que solo un motivo fotográfico. El parque fue diseñado a partir de 1844 por Friedrich Hermann Rötschke siguiendo el modelo inglés. Especialmente en mayo y junio, la zona se transforma en un mar de colores explosivo, cuando los enormes rododendros y azaleas alcanzan su máximo esplendor. Entre los sinuosos senderos, los visitantes también encontrarán el castillo de Kromlau, una mansión barroca, así como curiosas formaciones de basalto como el «Órgano».
Para los amantes de la tecnología, el histórico ferrocarril forestal de Muskau ofrece un viaje lleno de nostalgia. Conecta Kromlau por vía estrecha con Weißwasser y el vecino Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, el Parque del Príncipe Pückler en Bad Muskau. Si buscas desconectar en la naturaleza, te gusta el senderismo o dar paseos y te apasiona el arte de los jardines, en Kromlau encontrarás un destino único. Aquí se combinan a la perfección historia, arquitectura y botánica. ¡Que disfrutes del descubrimiento!