Mientras que la ciudad suele parecer gris y triste desde abajo en un frío día de invierno, por la noche adquiere un aspecto completamente nuevo desde arriba. ¿Quién no conoce el edificio del Reichstag, uno de los monumentos más famosos de Berlín y, como sede del Bundestag alemán, probablemente el edificio más importante de la nación alemana? El histórico edificio del Parlamento data del siglo XIX y está estrechamente vinculado a la historia alemana, desde el Imperio, pasando por la República de Weimar y el nacionalsocialismo, hasta la división y la reunificación. Tras la reunificación, el Reichstag fue rediseñado: el arquitecto británico Norman Foster combinó deliberadamente lo antiguo y lo nuevo y diseñó la llamativa cúpula de cristal. Es mucho más que una declaración arquitectónica: como símbolo de la transparencia de la democracia, permite a las visitantes ver directamente desde arriba la sala plenaria del Bundestag alemán. Y cuando se pone el sol, las luces de la ciudad brillan desde la cúpula del Reichstag con un resplandor muy especial.

Con un diámetro de 40 metros y una altura de 23,5 metros, la estructura de acero y cristal pesa alrededor de 800 toneladas. Una colosal fuente espejada refleja la luz del día que se desvanece y la distribuye sobre los asientos de color azul patentado de la sala plenaria. La escultura luminosa central y reflectante dirige la luz del día de forma específica hacia la sala plenaria y, al mismo tiempo, contribuye al concepto de energía sostenible del edificio. Dos rampas en espiral dentro de la cúpula permiten dar una vuelta, lo que resulta especialmente interesante en la oscuridad de la noche. La cúpula se puede visitar gratuitamente hasta las 22:00 horas, pero es necesario registrarse previamente en línea. Dado que la visita es muy popular, se recomienda reservar con antelación.

No solo te subirás a una impresionante plataforma de observación, sino a un moderno símbolo que se asienta sobre siglos de historia alemana. Especialmente por la noche, el contraste entre el pasado y el presente se hace especialmente patente. Bajo la cúpula de cristal del edificio del Reichstag se crea una sensación casi futurista que te permite experimentar Berlín de una manera muy especial. La cúpula del Reichstag, situada en el centro de la ciudad y cerca de algunos de los lugares históricos más importantes de Berlín, ofrece una vista panorámica de 360 grados del horizonte de la ciudad.
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