Ya seas visitante o berlinés: quien esté en Berlín tiene que vivir la cultura festiva única del «Dicken B» a orillas del Spree. Si echas un vistazo a tu alrededor, descubrirás rápidamente las grandes discotecas techno de Berlín, famosas en todo el mundo, como Berghain, Tresor y KitKat. Pero Berlín ofrece mucho más que estos famosos y prestigiosos templos de la noche de la ciudad. Entre el bombo publicitario y la desesperanza de poder pasar por esas puertas tan estrictas, se esconden muchos pequeños tesoros que vale la pena visitar. ¡Aquí tienes cinco pequeños clubes que harán latir más rápido tu corazón fiestero!
OHM Berlin

¿La puerta del Tresor o del KitKat era demasiado estricta? No hay problema, no tienes que ir muy lejos. Justo al lado, en la Köpenicker Straße 70, se encuentra el OHM, una auténtica joya de la escena berlinesa. El club es perfecto para todos aquellos que buscan un ambiente industrial sin turismo de masas. En lugar de grandes nombres, el OHM apuesta por la delicadeza musical: el abanico abarca desde el techno experimental hasta el electro y la bass music. El ambiente en la pista es íntimo, concentrado y una visita obligada para los auténticos amantes de los sonidos electrónicos.

Justo debajo de los arcos del S-Bahn, en el puente Jannowitzbrücke, se encuentra el Golden Gate. Este local de luz tenue es famoso por sus afterhours de varios días y es uno de los clubes techno ocultos de Berlín. Desde fuera parece un trastero anodino y en ruinas, lo que subraya a la perfección el estilo industrial chic. En cuanto al sonido, aquí reinan casi exclusivamente el techno y el tech-house: trepidantes, hipnóticos y absolutamente típicos de Berlín.
Heideglühen

Lejos de las rutas turísticas, el Heideglühen en Wedding es el lugar ideal. Cerca de la Beusselstraße, en la orilla norte del Westhafen, encontrarás esta perla de la cultura house berlinesa. El club, una cabaña de madera llena de recovecos, recuerda a una colonia de jardines encantada y es uno de los lugares más bonitos de la ciudad, sobre todo en verano. Aquí reina un sonido house cálido y funky que encanta regularmente a su fiel público habitual.
Panke Culture

Si te gusta lo más local, Panke Culture es el lugar perfecto para ti, escondido en un patio trasero de Wedding. Con su jardín, la cafetería y la sala de club independiente, Panke casi parece un pequeño pueblo. Si necesitas un descanso del techno 4/4, aquí encontrarás sonidos experimentales como bass music, UK garage, dubstep o grime. Lo mejor es su ambiente abierto y acogedor: sin controles de vestimenta arrogantes, entra cualquiera que sea respetuoso y tenga ganas de auténtica subcultura.
Paloma Bar

Justo al lado del famoso y controvertido Kotti se esconde esta joya oculta. El Paloma Bar se encuentra detrás de una discreta puerta metálica en la primera planta del Neues Kreuzberger Zentrum (NKZ). El club destaca por su planta de bar con ventanas panorámicas y una pequeña y oscura pista de baile. En cuanto a la música, el local convence con house, italo disco, funk y soul. El ambiente recuerda a una fiesta privada exclusiva en un elegante piso berlinés con público internacional.