
Entre las líneas que funcionan a pesar de la huelga se encuentran las líneas de autobús 106, 114, 118, 124, 133, 161, 175, 184, 204, 234, 275, 316, 318, 326 y 363, así como los autobuses nocturnos N12, N23, N35, N39, N53, N61, N69, N84, N91, N95 y N97. Antes de viajar, se recomienda a los pasajeros que consulten los datos en tiempo real en la aplicación o en la página web de BVG, ya que las conexiones pueden cambiar a corto plazo. El S-Bahn de Berlín no se ve afectado por la huelga, ya que es operado por Deutsche Bahn. Los trenes regionales (RE/RB) también siguen circulando. Como alternativa, los pasajeros pueden utilizar taxis, servicios de transporte como Uber o Bolt, patinetes eléctricos, bicicletas de alquiler, coches compartidos o carpooling. La BVG califica la huelga de «escalada totalmente desproporcionada». Según la empresa, las negociaciones salariales se desarrollan según el calendario previsto, mientras que Verdi está intensificando la situación sin tener en cuenta la situación en Berlín.

Se trata de la segunda huelga de advertencia a nivel nacional en la actual ronda de negociaciones salariales. El sindicato Verdi ha convocado huelgas paralelas en varios estados federados, aunque en algunos casos solo por un día. En Berlín, la cuestión no es el aumento de los salarios, sino el convenio colectivo, es decir, las condiciones laborales de los empleados. Entre las reivindicaciones de los trabajadores (Verdi) se encuentran, entre otras, más días de vacaciones, un mínimo de once horas de descanso entre turnos, un aumento de la paga de vacaciones, que en parte también se puede convertir en días libres adicionales, así como mejores tiempos de descanso (tiempos de pausa), también por razones de protección de la salud. La BVG exige que Verdi priorice sus reivindicaciones para poder negociar primero los puntos más importantes. El sindicato, por su parte, exige primero una oferta concreta de la BVG.