¿Quién necesita un visado carísimo para Tanzania o un accidentado recorrido en jeep por la sabana, cuando tienes a los «Cinco Grandes» de la gran ciudad justo delante de tu puerta? Olvídate de los viajes exóticos a lugares lejanos. En Berlín, el safari empieza entre el anillo del S-Bahn y el Späti. Ya sean crustáceos acorazados en el estanque del parque o peludos piratas de los contenedores de basura en el patio trasero, quien se adentra en la jungla berlinesa en busca de descubrimientos no necesita prismáticos, sino, en la mayoría de los casos, solo un poco de curiosidad y los ojos bien abiertos para ver a los animales berlineses. Aquí tienes algunos lugares donde puedes tener suerte y descubrir animales salvajes.
Los habitantes acuáticos de la gran ciudad de Berlín

Bajo la superficie del agua de los canales y parques berlineses se esconde una asombrosa biodiversidad que a menudo solo se aprecia a segunda vista. Especialmente en el Tiergarten, los cangrejos de río americanos de color rojo brillante suelen ser noticia cuando, tras las lluvias, se adentran por los senderos. A pocos kilómetros de allí, en una zona privilegiada de Kreuzberg, concretamente en medio del Engelbecken, unas exóticas tortugas de agua dulce con letras se calientan al sol sobre ramas flotantes. Estas antiguas mascotas se han adaptado perfectamente a la vida urbana y comparten su hábitat con ágiles roedores acuáticos en medio del bullicio de la ciudad, atrayendo las miradas curiosas de los paseantes.
Los habitantes voladores de Berlín

En el aire y en las copas de los árboles, Berlín muestra su lado emplumado. Mientras que en la idílica isla de los pavos reales estos magníficos animales impresionan a los visitantes con sus iridiscentes colas, el Volkspark Friedrichshain es un paraíso para los ornitólogos aficionados. Aquí, además de coloridos jilgueros y piqueros comunes, también se pueden observar aves rapaces como el azor, que anida en las altas copas de los árboles. Los parques berlineses actúan como importantes refugios y reservas de pájaros cantores, que llevan el gorjeo incluso a los rincones más ruidosos de la metrópoli y hacen que la naturaleza urbana sea una experiencia cotidiana para todos los habitantes.
Zorros y conejos en las aceras de Berlín

Berlín es un auténtico paraíso para la fauna silvestre, algo que se hace especialmente evidente en el caso de los mamíferos. En el Mauerpark, los zorros curiosos forman ya casi parte del paisaje urbano y se pasean valientemente por las zonas de barbacoa. En contraste con ellos, los enormes búfalos de agua del parque paisajístico Rudow-Altglienicke, que actúan allí como cortacéspedes naturales para cuidar los prados húmedos. En las zonas verdes del Park am Gleisdreieck, además, los conejos silvestres no paran de corretear entre los arbustos. Estos animales berlineses han aprendido a aprovechar hábilmente los huecos entre el hormigón y el asfalto para sobrevivir con éxito, lo que demuestra de forma impresionante la fascinante capacidad de adaptación de la naturaleza urbana.