Berlín ha hecho historia en la música: desde David Bowie hasta los Rolling Stones, pasando por Nena, estrellas internacionales y leyendas de la música alemana han dejado su huella en la capital. Pero solo unas pocas canciones alemanas lograron lo que, por lo general, solo conseguían grandes figuras como Elvis Presley: conquistar las listas de éxitos estadounidenses. La historia detrás del éxito mundial de Nena, «99 Luftballons», empezó con un momento espectacular en el Waldbühne de Berlín, que un año después acabaría haciendo historia en la música.

La historia detrás de «99 Luftballons» empieza con un momento extraordinario en Berlín Occidental. En junio de 1982, durante un concierto de los Rolling Stones en el Waldbühne de Berlín, miles de globos se elevan hacia el cielo. Lo que al principio parece un espectáculo inofensivo inspira a un músico a crear una historia sobre la Guerra Fría, el miedo a un ataque militar y el peligro de una catástrofe nuclear. Solo un año después, se convierte en uno de los mayores éxitos pop alemanes de todos los tiempos, que incluso conquista las listas de éxitos estadounidenses.
El 8 de junio de 1982, los Rolling Stones actúan en el Waldbühne de Berlín. Entre el público está Carlo Karges, guitarrista y compositor del grupo Nena. Durante el concierto, miles de globos se elevan hacia el cielo y el viento los lleva hacia Berlín Oriental. Karges observa el espectáculo y se pregunta cómo podrían reaccionar los guardias fronterizos al otro lado del Muro de Berlín ante esos objetos voladores tan inusuales. Se imagina que los globos podrían confundirse con un ataque enemigo y desencadenar una respuesta militar. A partir de ahí, se le ocurre la idea para una canción en la que 99 globos inofensivos desencadenan una reacción en cadena fatal que acaba derivando en una guerra devastadora.

Tras el concierto, Carlo Karges convierte lo que vio en la letra de una canción. La música la compone Uwe Fahrenkrog-Petersen, el teclista del grupo Nena. Según cuenta la SWR, cuando la cantante Nena leyó la letra por primera vez, se entusiasmó al instante. Se dio cuenta del potencial de esa historia tan peculiar y tenía muchas ganas de grabar la canción. Sin embargo, al principio la discográfica no parecía muy convencida. La principal crítica era que a la canción le faltaba un estribillo clásico y una frase pegadiza. Aun así, la banda se empeñó en que se publicara.
En enero de 1983 sale «99 Luftballons» y, en muy poco tiempo, se convierte en uno de los mayores éxitos de la Neue Deutsche Welle. La canción llega a lo más alto de las listas alemanas y también se convierte en un éxito en muchos otros países, como Austria, Suiza, Suecia y Nueva Zelanda. El éxito en Estados Unidos resulta especialmente sorprendente. Aunque la canción se canta en alemán, también entusiasma al público estadounidense. En 1984, la versión original en alemán alcanza el segundo puesto de la lista Billboard Hot 100, convirtiéndose así en una de las canciones en alemán más exitosas de la historia del pop internacional.
Para el mercado anglófono se graba además una versión titulada «99 Red Balloons». Sin embargo, al grupo no le hace mucha gracia la traducción al inglés. Nena la calificará más tarde de fallida y explicará que prefiere con creces la versión original en alemán. En EE. UU. la versión en inglés ni siquiera hace falta, ya que allí la grabación en alemán se está convirtiendo en un gran éxito.